lunes, 30 de octubre de 2017

¿Quieres escribir más o escribir bien?


Como muchos sabéis, este miércoles empieza el NaNoWriMo, un reto de escritura que consiste en escribir una novela durante el mes de noviembre, se trata de alcanzar la cifra de 50.000 palabras. Muchos son los seguidores incondicionales que tiene esta iniciativa, y he de reconocer que algunos de los argumentos dados para participar han captado mi atención, pero justo antes de que empiece he querido poner el contrapunto y voy a hacerlo hablándoos de una novela que leí el pasado mes de junio.

Al igual que a andar se aprende andando, a escribir se aprende escribiendo. Y, aunque esto parezca una obviedad, no lo es. No sabéis la de gente que hay que pretende aprender a escribir leyendo artículos sobre escritura. Eso está muy bien, para ser escritor hay que empaparse de todas las cosas buenas que podamos, pero esa es sólo una parte del proceso.

Los adictos al NaNoWriMo saben que, en ocasiones, es muy provechoso para un escritor escribir una historia sin pensar en nada más. Cuando se empieza a escribir hay que dejarse llevar por nuestra imaginación, hay que dejar de lado a ese editor que llevamos dentro y evitar intentar escribir la frase perfecta a la primera. Estoy convencida de que eso es imposible, además, eso conllevaría que el proceso de escritura fuese eterno y que nunca llegásemos al final.

Escritura y corrección son dos fases distintas y, por tanto, hay que saber diferenciarlas. Uno escribe solo, y corrige rodeado de profesionales que saben mucho más sobre el tema, así al menos es como yo lo hago.

Pero ya sabemos lo que suele pasar con la teoría, que no aguanta el primer contacto con la realidad. (Escribir bien - Isaac Belmar)

Sí, hay que escribir, y hay que escribir mucho, porque luego tendremos que corregir y borrar y nos llevaremos por delante gran parte de nuestras palabras. Pero, aunque no intentemos alcanzar la perfección a la primera, escribir a lo loco, sin tener claro lo que hacemos, sin una hoja de ruta definida o sin unas bases bien asentadas, puede ser un suicidio para esa historia que queremos contar.

Y aquí es donde entra "Escribir bien", de Isaac Belmar. Los que lo conocéis porque sois asiduos a su blog, Hoja en blanco, ya sabéis que Isaac no se caracteriza por ser políticamente correcto, precisamente, pero sabe lo que se hace y es muy sincero a la hora de opinar sobre escritura, algo que, al menos en mi caso, me hace volver a su blog cada miércoles.

Nunca he llegado a ningún sitio bueno siguiendo las corrientes de otros, porque nadie sabe dónde va. (Escribir bien - Isaac Belmar)

Puede que no esté de acuerdo en todo lo que dice, pero sí con la mayoría de las cosas que plasma en su blog y, sobre todo, con la idea general que quiere transmitir. En este libro encontrarás la esencia de Isaac en estado puro, si te gusta cómo es él o si estás harto de esos gurús que sólo venden libros que hablan sobre cómo vender libros, entonces te gustará bucear entre cada capítulo de "Escribir bien". Puedes empezar por la ironía de aprender a escribir bien en 5 pasos, seguir con el mito dañino de que con el talento se nace o no se nace y leer cada palabra de Isaac hasta saber, por ejemplo, por qué borrar es la parte más importante de escribir.

Hacer lo que uno tiene que hacer es hoy un acto de héroes. (Escribir bien - Isaac Belmar)

Escribir mucho es estupendo y nos dota de mucha práctica, algo esencial a la hora de escribir, así que si quieres retarte con el NaNoWriMo, adelante, estoy segura de que aprenderás mucho de ello. Pero antes de que empieces me gustaría aprovechar la ocasión para pedirte que no te olvides de escribir bien, porque eso, al final, es lo más importante.

Y, si te apuntas al reto y sientes que no puedes con él, déjame terminar este post con la mejor frase del libro de Isaac:

¿Quieres hacer abandonar a un enemigo? No le pongas dificultades, porque corres el peligro de que se crezca ante el desafío. Si eres inteligente, abúrrelo hasta la muerte y se retirará solo. No hará falta que lo derrotes tú, ya lo hace él.

No te aburras escribiendo, crécete ante los desafíos. Escribe mucho y, sobre todo, escribe bien. Ese es uno de los consejos de Isaac, y también el mío.



¿Habías oído hablar del NaNoWriMo? Si eres escritor, ¿vas a apuntarte al reto, o lo has hecho alguna vez? ¿Crees que algunos escritores se han olvidado de que la calidad es mejor que la cantidad? Me gustaría conocer tu opinión en los comentarios.

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P.D.1: Si te has decidido a participar en el NaNoWriMo y no sabes por dónde empezar, Ana Bolox ha creado un grupo en Facebook para compartir avances y apoyo. En este artículo te cuenta todo en detalle y te da algunos consejos para afrontar este mes de locura literaria.

P.D.2: No te olvides que este sábado empiezo a contarte cosas en mi lista de correo, y que habrá un sorteo y todo para celebrar mi cumple. ¿Aún no te has apuntado? Me haría mucha ilusión que lo hicieras :)


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12 comentarios:

  1. Sin duda la calidad es mejor que la cantidad. Como todo en esta vida. Un besote!!

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    1. O como dice la frase: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno". Biquiños!

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  2. Ahora mismo quisiera escribir más jaja El hecho de que últimamente esté escribiendo poco, no es sinónimo de que lo esté haciendo (necesariamente) mejor. Por lo que prefiero más ensayo y error a que me visiten las musas una vez al mes.

    Saludos salados, Cris!

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    1. A veces escribimos poco porque tenemos poco tiempo, no porque nos estemos parando más, eso es cierto. Pero sí, como decía por ahí (no me acuerdo quién), la inspiración que nos pille trabajando. Biquiños!

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  3. Prefiero calidad a cantidad, sin duda. Se suele decir que lo bueno y breve, dos veces bueno...
    Besotes!!!

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    1. Justo eso le acabo de decir a Álter, qué sincronizadas :) Pero bueno, eso no quiere decir que no existan cosas largas y muy buenas. En fin, que cada caso es un mundo, ¿verdad? Biquiños!

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  4. ¿Hace falta que diga que prefiero calidad a cantidad? Aunque, ahora me bastaría con un poco de cantidad, que hace tiempo que no escribo lo que quiero.
    Yo creo que el mayor beneficio del NaNoWriMo es hacernos adquirir el hábito de sentarnos todos los días a escribir y cumplir pequeños objetivos. Me parece obvio que es (casi) imposible que salga algo de calidad de ahí. Para eso será necesario un largo proceso de pulido, que hay que hacerlo con mucha calma.
    A ver si en breve me impongo mi propio NaNoWriMo.
    Besos. :)

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    1. Cuando no escribimos nada de nada, algo es mejor que nada, sea como sea. Lo que yo me pregunto es si después del atracón del NaNoWriMo de verdad adquirimos el hábito (¿basta con un mes para hacerlo?) o si se acaba tan saturado que se deja de escribir una temporada. Si te animas, cuéntame el después. Biquiños!

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  5. Yo también estoy de acuerdo: la calidad, por supuesto, prima sobre la cantidad; pero a veces los escritores tienen un problema: el del perfeccionismo. Se obsesionan con ser perfectos y ello puede llevarlos al bloqueo o a no atreverse a publicar nunca.

    En cuanto al NaNoWriMo, creo que es una buena oportunidad para entrenar el hábito de la escritura y para intentar acabar (o al menos avanzar mucho) un primer borrador de novela. Al fin y al cabo, el "escribir bien", del que hablas en tu entrada, se hace luego, durante el proceso de reescritura y el de revisión (aunque confesaré un secreto: yo también reescribo mientras voy pergeñando el primer borrador ;-)

    Buen artículo y gracias por la mención :-)

    Abrazotes

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    1. Lo del bloqueo por ser perfecto sí que es bien difícil de solucionar. Y sí, no sé si el escribir bien se hace sólo después de escribir lo grueso, pero lo de escribir mejor seguro que sí. Biquiños!

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  6. La calidad necesita cantidad: es un hecho estadístico, a menos que seamos genios; y por lo general quienes son considerados como tales no se libran de largas horas de pelea con esa palabra o esa oración que no acaba de quedar bien.
    Como sabes, me he animado con lo del NaNoWriMo. Llevaba muchos años con la espinita porque noviembre suele ser intenso en mi profesión, pero esta vez ha cuadrado una semana de vacaciones que me ha venido de perlas para lanzarme a la piscina tras años de bloqueo total y absoluto.
    Creo que lo mejor que nos puede enseñar NaNoWriMo es, aparte del hábito diario de escritura, separar el escritor del editor: es imposible escribir si tienes al editor diciéndote constantemente que ese adjetivo no es el adecuado. Y también el ser eficientes: me he dado cuenta en apenas unos días de lo equivocado que estaba mi método de tomar notas para escribir, cosa que espero que me haga avanzar en mi camino literario.
    Yo no me he apuntado a las webs del NaNoWriMo. He visto que si completas el reto te dan un descuento suculento en la compra de Scrivener, pero yo lo compré hace ya tiempo y con cupones de descuento de un valor similar que encontré por internet. En cuanto al tema social de apoyarse los autores entre sí, a mí con twitter y los comentarios de excelentes blogs especializados como este tengo suficiente.

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    1. Uy lo de "excelente blog especializado", qué grande me queda, pero gracias :)

      Es cierto, el editor es como ese demonio malo que nos susurra cosas feas al oído para que no avancemos. Si el NaNoWriMo nos sirve para darle matarile, aunque sea un ratito, entonces bienvenido sea.

      Mucha suerte con tu reto, espero poder leer lo que salga de ahí. Biquiños!

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