jueves, 23 de noviembre de 2017

Cuidadito con poner a los personajes el nombre de quien te lee


Escoger los nombres de los personajes es algo que da casi tantos quebraderos de cabeza como escribir la novela entera. Hay veces que lo tenemos muy claro, otras que escribimos poniendo "XXX" para referirnos a un personaje hasta que damos con el nombre adecuado. ¿En verdad son tan importantes? ¿Qué pasa si al lector no le gustan? Si, como lector, sientes curiosidad por saber cómo se han elegido los nombres de tus personajes preferidos o si, como escritor, andas escaso de ideas, aquí va todo lo que he aprendido sobre el tema:


1.- Cuando elegimos los nombres de los personajes podemos optar por algo obvio, por ejemplo, llamarle Alegría a alguien muy alegre, o Esperanza a nuestra protagonista porque persigue sus sueños... Me vas siguiendo, ¿no? En algunos casos esto puede ser genial, siempre que el nombre describa algo fundamental en el personaje y no lo descubras hasta el final. Por ejemplo, uno de mis personajes en mi primera novela se llama "Aurora". ¿Por qué? Os voy a dar una pista: éste era el nombre de una princesa Disney. Así puede que no os diga nada, pero más de un lector, cuando llega al final y se da cuenta, suelta un larguísimo "ahhhhhhh" y una sonrisa, y eso, como escritora, me proporciona una gran satisfacción.

2.- También podemos optar por ponerle el nombre de gente conocida que represente la esencia de nuestros personajes. Si elegimos una protagonista fuerte y decidida, con convicciones muy férreas y con mucho amor por la familia y sentido de la responsabilidad, y la llamamos "Mónica", por ejemplo (ala, spoiler de uno de los nombres de mi próxima novela), y hay una Mónica que nos conoce y nos lee, seguro que se sentirá satisfecha con la elección de ese nombre. Pero si elegimos para el personaje antagonista el nombre de alguien que también nos lee, y resulta que ese personaje es peor que el picor de una pulga para una persona con las uñas muy cortas, entonces quizá esa otra persona no se sienta tan satisfecha con nuestra elección.

Y ya si ese personaje con más defectos que virtudes está basado en una persona real y le pones su nombre... Más te vale que tu dirección no aparezca en las guías o que tengas una buena alarma en casa.

3.- Podemos poner nombres y apellidos al azar, con sonoridad, y punto. Es otra opción, pero corres el riesgo de que estén vacíos de emoción, de que si no significan nada para ti acaben por no significar nada para el lector. Al fin y al cabo, la mejor literatura es la que sale de dentro, la que tiene algo de nosotros aunque no hable de nosotros.

4.- Otra opción, que es la que he usado yo en la novela que estoy escribiendo, es buscar los nombres y apellidos más comunes de la zona en que está ambientada la novela. Hay páginas donde puedes buscar apellidos típicos de un sitio en concreto, lo cual puede funcionar como un gran disparador de ideas y puedes conseguir nombres muy chulos.

5.- Por último y, aunque parezca una locura, podemos no poner nada. Podemos llamar a los personajes por "la chica", "el chico", "el marido", "el abuelo"; o por una característica que los defina, como "la estirada", "el pelota", etc. Con esto hice yo un experimento en su momento y no me salió nada mal. Una vez escribí una historia basada en hechos reales, titulada "Amor cani en la red", que me quedó muy resultona y graciosa. Hay quien la leyó en su momento y se echó algunas risas, y en ella no ponía nombres a los personajes porque simplemente eran "la casada", "el cani", "el separado", "el tercero en discordia"...


¿Qué tipo de nombres te gusta que tengan los personajes? ¿Prefieres nombres comunes o nombres originales más fáciles de recordar? ¿Qué opinas de esos nombres que son tan difíciles de pronunciar? ¿Te ponen difícil el recordar al personaje? Me gustaría que me dejases tu opinión en los comentarios, prometo tomar buena nota.

Por cierto, si quieres leer Amor cani en la red y echarte unas risas, o pedirme cualquier otra cosa (como un tema para tratar en el blog) puedes apuntarte a mi lista de correo y decírmelo, soy toda ojos.


* Datos obligatorios

12 comentarios:

  1. Lo confieso. No caí en lo de Aurora. Es que nunca he sido muy Disney que se diga. Jajajaja.
    ¿En serio vas a volver a traernos "Amor cani en la red"? Me haces la mujer más feliz del mundo. Jajajaja. Besotes!!!

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    1. No, no, he dicho que si hubiera una petición popular en la lista de correo, quizá os pueda mandar Amor Cani hecho libro a los suscriptores. Así que tu petición formal por esa vía :P

      Yo tampoco sabía que Aurora era el nombre de esa princesa hasta que lo busqué, no es necesario saberlo. Pero cuando caes, no sé, es un detalle que tiene su significado, y a mí me mola meter cosas de esas en los libros. Biquiños!

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  2. Yo añadiría otra reflexión al respecto: Evita que los nombres de tus personajes se parezcan entre sí, si no quieres hacer un lío a tus lectores. En mi novela puse algunos parecidos, pero con intención. Tú, que la has leído, no sé si te percataste de que Jeremías y Gerónimo y Manuel y Miguel, respectivamente, tenían mucho en común.
    El tema de los nombres puede dar mucho juego, así que hay que darle la importancia que se merece.
    Por cierto, quiero 'Amor cani en la red' ya. :D
    Besos.

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    1. Ese es un muy buen consejo, me lo apunto.

      En cuanto a lo de Amor cani... Puede que os envíe el librillo :)

      Biquiños!

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  3. Estoy con Esther, no pongas nombres parecidos. Y menos iguales! Ahí empiezo yo a hacerme unos líos...
    Besotes!!!

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    1. Sí, no sé como se me había podido pasar ese consejo. Benditos sean los comentarios y vosotros que me los dejáis, esto no sería lo mismo sin esta comunidad que tenemos :) Biquiños!

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  4. Acabo de leer "La hermana de Katia" de Andrés Barba. El nombre de la protagonista no aparece en toda la novela. Al principio me fastidiaba no saberlo porque creía que lo necesitaba para ponerle rostro,pero conforme avanza la lectura veo claro que esa falta de nombre tiene todo el sentido, porque el personaje y la propia novela se sustenta en ese vacío. Y termino la novela pensando que esa niña, la hermana de Katia, cuyo nombre desconocemos, es un personaje maravilloso, de esos que se recuerdan durante mucho tiempo.
    Un abrazo

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    1. Bueno, cuando algo así pasa normalmente es por una razón, y es innovador. Al final puede incluso resultar más efectista, como bien has dicho. Gracias por el ejemplo. Biquiños!

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  5. Es un tema que creo que da bastante juego y cada "maestrillo" tiene su librillo.

    En mi caso y en lo poco que he escrito, ningún nombre desde luego es casual. Algunos son incluso nombres de personas a las que conozco, cuando el personaje representa alguno de los atributos a los que los asocio. Pero en general, creo que ha sido algo más bien inconsciente. La única regla que he intentado seguir siempre es aquello de intentar nombres bastante diferentes en la misma historia por aquello de diferenciar bien a los personajes para el lector. Aquello de que no empiecen por la misma letra, de que tengan distinto número de sílabas, y esas cosas.

    Un biquiño! :)

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    1. A mí me encanta eso, que nada sea casual en un libro, no hay nada mejor que esas historias donde el autor se deja el alma, o al menos una parte de ella. Biquiños!

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  6. Me he fijado que en los blogs de literatura que visito, muchos autores eligen bautizar a sus personajes con nombres en inglés. Así como Jimmy, Stewart, Lois, etc. Y la verdad no sé por qué. Vuelve la historia muy impersonal, según yo. Es cierto que la cultura dominante viene de la mano del inglés, ¿pero será necesario replicar eso en nuestros textos?

    Saludos salados.

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    1. Bueno, te diré que Lois es un nombre gallego, por si te sirve de algo. Yo entiendo que, a veces, según donde esté ambientada la historia, pueden ser necesarios nombres no españoles. Pero bueno, yo si algo agradezco es que pueda pronunciarlos y escribirlos sin dificultad, si no también me hago un lío. Biquiños!

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