jueves, 16 de noviembre de 2017

Por qué no quiero ser como Ana González Duque


El pasado lunes Jaume Vicent hablaba en su blog de qué es un blog mediocre y cómo identificarlo. Estando de acuerdo con todo lo que decía, una de las partes que más me llamó la atención fue la siguiente:

Quiero ser como…

Cada cierto tiempo alguien me comenta: «es que a mí me gustaría ser como Ana González Duque». Inmediatamente me dan ganas de estrangular a esa persona.

Vamos a ver… Imagina que te gusta jugar a rugby. ¿Qué crees que pasaría si te diera un uniforme y te dejara en mitad de un partido profesional? Que te arrancarían la cabeza en treinta segundos. Así de claro. No solo no sabrías qué hacer, es que podrías acabar realmente mal. Esos tíos son bestias de 120 kilos que llevan toda la vida entrenando para pegarse de hostias en el campo de juego. Te partirían como a una pajita.

Lo mismo pasa con Ana o con Gabriella, ellas juegan en otra liga. Son 120 kilos de puro músculo, que además corren como gacelas. En pocas palabras, tienen tanto talento que pueden hacer lo que les dé la gana, porque siempre lo harán bien.

Deja de intentar hacer lo que hacen ellas. No quieras copiar a nadie. Si no tienes el mismo talento, no te saldrá bien y, si lo tienes, no lo desperdicies copiando a nadie.

Es cierto que mucha gente intenta ser como Ana González Duque o como Gabriella Campbell. Centrándome en la primera, porque conozco un poco más su trayectoria, hoy quiero contarte por qué no quiero ser como ella.

Imagínate que tienes una profesión admirada por todos, que te ha costado muchos años de estudio conseguir, por ejemplo, eres anestesista en un hospital. ¿Podría haber alguna razón que te hiciera dejarlo todo y dedicarte a otra cosa? ¿Por qué abandonar una gran carrera llena de seguridad después de tantos años y aventurarte en algo que ni es tan estable ni, a priori, te aportará tantos beneficios?

En mi opinión sólo hay dos tipos de personas que harían algo así: los locos, y los que sienten verdadera pasión por hacer esa otra cosa por la que lo dejan todo.

Ana era, efectivamente, anestesista, pero su verdadera pasión era escribir. Así que decidió reducir su jornada laboral (y con ello sus ingresos) para convertirse en escritora emprendedora. Cambió un trabajo estable por uno lleno de incertidumbre. No sabía cuánto iba a ganar con él, ni siquiera si podría vivir de ello. ¿O sí?

No creas que salió de la nada. Ana dejó su trabajo por completo en 2017, pero antes tuvo que recorrer un largo camino: comenzó (lo pone en su página Marketing Online para escritores) como una simple bloguera de a pie como tú y como yo. A raíz de eso y de todo lo que aprendió se convirtió en Community Manager en una página médica, publicó con editorial pero también fue autora autopublicada a través de su propia campaña de crowdfunding (en la actualidad no ha olvidado ninguno de estos canales de publicación y es una escritora híbrida). También trabajó como profesora de marketing online en dos escuelas literarias.

Tras muchos años de esfuerzo fue en 2015 cuando pudo recortar su jornada como anestesista, siguió escribiendo y montó su propia tienda online, dándose de alta como autónoma. Y este año ha dejado por completo su trabajo para dedicarse a escribir, a gestionar su propia escuela de marketing y a dirigir una editorial de libros médicos.

Como te decía Ana no salió de la nada, en su carrera literaria hay mucho esfuerzo, mucha incertidumbre, mucho riesgo, y una apuesta férrea y continua por lo que en realidad quiere hacer. De hecho, hablando con ella antes de publicar este artículo me ha dicho que trabaja nueve horas diarias:

De 8:30 de la mañana a 13:00 escribiendo ficción y de 15 a 19:30, con blogs, redes y no ficción.

No me imagino la cantidad de trabajo que debe llevar a sus espaldas, por eso yo, igual que Jaume, me sorprendo cuando escucho que alguien quiere ser como ella. Pero más atónita me deja que pretendan conseguirlo escribiendo un blog y publicando un par de tweets para hacerle promoción.

¿Por qué no quiero ser como Ana González Duque? Porque me encanta escribir, de verdad, pero también me gusta mi trabajo. Me gusta estar en una oficina haciendo tareas puramente administrativas. Tener la mente ocupada en tareas rutinarias es lo que hace que en los momentos de ocio pueda echar a volar mi imaginación.

Escribir es mi pasión y le dedico todo el tiempo libre que puedo, pero no me imagino tener que hacerlo todos los días a todas horas, si mi sustento dependiera de que escribiera una línea más dejaría de disfrutarlo como lo hago. Creo que escribir es mi gran hobby porque no tengo ninguna obligación de hacerlo.

Ana lo ha dicho claro en muchas ocasiones: antes de volverte loco con el marketing, el SEO y todo lo demás, tienes qué preguntarte qué tipo de escritor quieres ser. Puedes ser uno que disfrute con ello pero que no pretenda convertir la escritura en su profesión, o puedes ser de esos que quiere dedicar todo el tiempo del mundo a escribir para vivir de ello.

No se trata de que el primer tipo de escritor no tenga objetivos y el segundo sí, los dos deben tener unas metas que sean medibles. Si tú que me lees tienes un blog sabes de lo que hablo, por mucho que venir a la bloggesfera a hablar de lo que te gusta sea sólo un pasatiempo, seguro que cuando empezaste te imaginaste cuántos lectores querrías que te comentaran, para hablar con ellos, por ejemplo. Porque seamos realistas, nadie se monta un blog para hablar al viento, por lo tanto el objetivo de tener una audiencia siempre va a estar ahí. Otra cosa es el tamaño de esa audiencia, que dependerá del tipo de escritor que decidas ser.

Yo he aprendido mucho con Ana: la leo siempre que puedo, tanto en su blog como en su newsletter, y también en sus libros sobre escritura; y aplico muchas de las cosas que enseña para mejorar mi blog. Pero no quiero ser como ella, porque el día que quiera serlo, que Dios me pille confesada y me provea de todo el esfuerzo que voy a necesitar para conseguirlo.


Y tú, ¿qué clase de bloguero/escritor eres? ¿Te has planteado alguna vez vivir de la escritura? ¿Crees que es algo factible en los tiempos que corren? ¿Alguna vez te has aventurado a dejarlo todo por dedicarte a lo que te apasiona, aunque pareciese una locura? Me encantaría saber tu opinión, te espero en los comentarios.

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P.D.1: Para realizar la imagen de esta entrada he usado parte de la portada de "Leyendas de la Tierra Límite: Las Tierras Oscuras", libro de la propia Ana. Si quieres hacerte con alguno de sus libros de ficción o de consejos para escritores sólo tienes que hacer click en este enlace. A mí el libro de "El escritor emprendedor" me encantó.

P.D.2: Fíjate en el número de guiones que separan el cuerpo de la entrada de esta posdata. Siempre son los mismos, pero nunca ha sido igual desde que abrí el blog. ¿Sabes por qué? Detalles tan personales como este los revelo en mi newsletter todos los sábados. ¿Te vienes a charlar conmigo?


* Datos obligatorios

17 comentarios:

  1. Bueno, en este tenía que comentar. La verdad es que, a pesar de trabajar muchas horas (el único sitio en el que éxito va antes que trabajo es en el diccionario, ya sabes), me lo paso pipa haciendo lo que hago. Y tengo que reconocer que es muy cómodo para conciliar vida familiar y profesional, cosa que antes era imposible.
    A mí sí que me gustaba mi trabajo como anestesista y creo que no lo hacía mal, pero esto es como todo: tienes que poner en una balanza las ventajas y los inconvenientes. Y las guardias de 24 horas pesan como plomos, más cuanto mayor te vas haciendo.
    Gracias por el artículo y por las risas. Un biquiño (o mil).

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    1. Creo que ahora te entiendo mejor. Yo también tengo un trabajo que me consume en tiempo, muchos matarían por él, pero yo mataría por vivir. De todas formas, y en lo que a ti respecta, no es que yo no quiera ser como tú, es que no quiero ser como tú por ahora. Aún me faltan los cojones que tú le echas a esto de la escritura y de vivir de ello. Ya sabes que este post va con mucho cariño, risas, respeto, y mucha admiración. Biquiños!

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  2. Yo os quiero a las dos :-)

    Muacs, muacs, muacs, miles de muacs para cada una de vosotras :-)

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    1. Y las dos te queremos a ti, sois mis dos de mis tres "Ana" preferidas :) Biquiños!

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  3. Es increíble esta historia. La verdad es que sí he dado pasos de esos de dejarlo todo y cambiar completamente de aires, aunque era más joven. Ahora ya no sé si me atrevería, la verdad.
    Nunca me he planteado escribir profesionalmente pese a que mi tía me insiste en ello cada vez que habla conmigo. Jajajaja. Besotes!!!

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    1. Tu tía sabe de lo que habla, el día que escribas un libro seguro que habría mucha gente que lo compraríamos :) Biquiños!

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  4. Hay que tener coraje, valor, decisión... Y tenerlo todo muy claro, algo que envidio, porque yo sigo sin saber por donde tirar. Y no sé si alguna vez voy a saberlo a estas alturas. Y sólo soy una simple bloguera. No tengo aspiraciones de escritora. Y si es factible hoy día... ¿Es factible algo hoy día? Lo que está claro es que si quieres, tienes al menos que intentarlo. Que luego una se arrepiente de no haberlo intentado al menos.
    Besotes!!!

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    1. Sí, hay que intentar las cosas, pero es cierto que muchas veces no sabemos qué es eso que tenemos que intentar, ahí reside el problema. Si te sirve, yo estoy igual que tú, pero este grupillo de gente perdida que andamos por la bloggesfera me encanta. Biquiños!

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  5. La historia de Ana me recuerda a esas películas donde el héroe entrena 5 minutos y salva el mundo de la destrucción. La gente se queda con el éxito, y se olvida de esos 5 minutos de preparación, de ensayo y error, que en realidad fueron meses e incluso años de la vida del héroe.
    Besos.

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    1. Sí, es que en las pelis toda una vida de preparación se resume en 5 minutos, así pensamos que podemos ser la de Kill Bill tras sólo ver una peli. Por suerte, muchos de los que estamos por aquí somos más conscientes que inconscientes. Biquiños!

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  6. APLAUSO ENORME.
    Mi más sincera y agradecida felicitación a la autora de este artículo. Sigo a Ana, sigo a Gabriela, sigo a personas como ellas, y disfruto haciéndolo. Y me iba a salir un comentario tan largo, que me quedo en la felicitación porque se me está ocurriendo que todo lo que iba a escribir me da para un artículo de mi blog, y no es cuestión de desaprovechar las inspiraciones. Así que acabo como empecé:
    ¡¡Gracias y felicidades!! (A la autora y a todas las que aparecen mencionadas en el texto!! Un abrazo

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    1. Pues ya sabes, mi post nació de uno de Jaume, si sale uno tuyo del mío será genial, avísame para leerlo :) Gracias por pasarte y comentar. Biquiños!

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  7. Acabo de dejar un comentario y he cometido un fallo técnico por las prisas. He felicitado a "todas" las mencionadas. Pero me doy cuenta de que también se nombra a Jaume Vicent y por supuesto va incluido en el lote de felicitados. También lo sigo, pero tengo la mala costumbre de leer demasiado rápido y ahora, en la segunda lectura, me he percatado de mi fallo. Así que en el comentario anterior, donde digo "todas" debería decir "todos" (por favor, que nadie me sugiera que ponga eso de "todos y todas", que me puede dar un ictus...
    Enhorabuena a TODOS (mayúsculas que son más una admiración exaltada que un grito maleducado, please. Tómese si se quiere como una licencia poética...pfff)

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    1. Veeenga, porque eres tú, ¡eh! ;)

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    2. Yo hago como tú, a veces leo en diagonal y después, si me interesa mucho, leo con más calma cuando tengo tiempo. Pero bueno, ahí ves, Jaume mola un montón porque nos lo perdona todo. Biquiños a los dos!

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  8. Bueno, pues parece que un artículo que ni siquiera tenía pensado publicar, acaba siendo uno de los que más repercusión están teniendo... Qué maravilloso es esto de los blogs, ¿eh?
    Bueno, la historia de Ana, como la de toda la gente que triunfa, es una historia de trabajo y superación. Ella se ha quemado las pestañas horas y horas, para tener lo que tiene. Por eso mismo, cuando alguien que lleva dos semanas con un blog, me viene y me dice algo así, me dan ganas de asfixiarlo y tirar su cadáver al mar... ¿De verdad te crees que en dos meses vas a estar viviendo de tu blog y de tus libros? ¿Te crees que aquí llegas, escribes un manuscrito y te haces famoso? En fin... No existe una verdadera cultura del esfuerzo y, además, se ha creado un falso mito con eso tan americano de la semana laboral de 4 horas... Esto lleva mucho trabajo, muchísimo y además no hay ninguna garantía de te vaya a salir bien... Pero bueno, es lo que hay... La gente es así :P

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    1. Lo de la cultura del esfuerzo es algo que me repatea porque no, efectivamente, no la hay. ¿De dónde se cree la gente que han salido las cosas? En fin...

      Y lo de la repercusión de los posts, otra cosa que me repatea, porque nunca se sabe por dónde van a salir.

      Biquiños!

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