jueves, 30 de noviembre de 2017

Yo salgo en la novela de un conocido escritor


Hay un escritor bastante conocido, y con algunos premios, que hace unos años escribió su última novela hasta el momento. Yo salgo en ella. Bueno, no exactamente yo como personaje, ni mi nombre, ni mis rasgos, ni elementos de mi personalidad, pero sí una parte de mí. Ahora mismo te cuento el qué.


En esa novela hay un elemento, una cosa en concreto, que tiene que ver conmigo. Ese elemento era pura verdad entre tantas páginas de una historia que se supone que es mentira. Allí estaba una de las mejores dedicatorias que me han hecho nunca. En medio del libro, sin esperarlo, de repente, se encontraba una parte de mí.

Sé que te estarás preguntando por el nombre del escritor y de la novela, pero yo, una chica discreta hasta la punta de estos tenis tan cómodos que no soy capaz de tirar, puedo decir el pecado, pero no el pecador. Pero no huyas, que lo que quería contarte es incluso más importante que eso. ¿Qué hace especial a una novela? La verdad.

Como me habrás leído muchas veces, una historia no tiene por qué estar basada en hechos reales, ni los personajes limitarse a describir a personas de la vida real. Pero sí es cierto que si el autor puede dejar pinceladas de elementos de su realidad la novela se vuelve, en cierta manera, especial. Y es por un sólo motivo: porque el escritor está contando algo que sólo él tiene que contar, de la manera en que sólo él lo ve. No se trata de una historia de moda para vender, se trata de algo más, un escrito en el que se deja un pedacito de su alma. ¿Qué más se le puede pedir?

Compartir la realidad con pequeños trazos es un regalo que me encanta encontrarme entre las líneas. ¿Qué te gusta encontrate a ti? ¿En alguna ocasión has leído algo curioso y has pensado que bien podría ser de la vida de quien lo escribe? Me encantaría que me contases esas anécdotas en los comentarios.

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P.D.: Cosas como estas tan personales son de las que hablo en la lista de correo. En mi primera novela también hay dos cosas que son de mi realidad. Vente conmigo y te las cuento, sólo tienes que apuntarte aquí:


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5 comentarios:

  1. Cuando leo una novela parto de la premisa de que todo lo que en ella se narra es ficción, aunque en ocasiones parezca lo contrario porque tenemos la sensación de que es el propio autor quien nos está mostrando retazos de su intimidad. Seguramente es así porque, como bien dices, todo escritor deja una parte de su vida y de su alma en la obra.
    Ultimamente está de moda novelar la realidad como hace Karl Ove Knausgard. Leí uno de los 6 tomos ("Un hombre enamorado") y, a sabiendas de que escribía sobre su vida real, decidí no creerme nada.Yo prefiero que esa frontera entre realidad y ficción sea difusa. Recuerdo que leyendo "Los detectives salvajes" de Roberto Bolaño me chocó que Ulises Lima tuviera la costumbre de leer bajo la ducha, tal era su obsesión por la literatura. Después, en una entrevista escuché a Bolaño contar que un día sorprendió a su amigo, el poeta Mario Santiago, leyendo bajo la ducha (y el libro era suyo). ¿Ulises Lima era Mario Santiago? Evidentemente no, pero seguro que el personaje literario tenía mucho de él. Es lo bueno de la literatura. Que todo es ficción.
    De la realidad ya se encargan periodistas e historiadores.
    Un abrazo

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  2. Pues yo salgo en el libro de la Drama Mamá y en el de la Boticaria García. Es todo un subidón cuando ves tu nombre (o tu nick, en mi caso) en un libro. Por ahí los guardo como tesoros con sus respectivas dedicatorias (como el tuyo, of course). Besotes!!

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  3. Y se nota cuando hay un pedacito de su alma. Y es en esos momentos cuando la novela realmente te llega, empiezas a disfrutarla. Y oye, está guay salir en un libro. Y más de esa manera tan especial.
    Besotes!!!

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  4. Yo salgo en el libro "Ardiente paciencia" de Antonio Skarmeta. Soy ese cartero que le va a dejar la correspondencia a Pablo Neruda y le pide consejos para escribir bonito.
    Saludos salados, Cris.

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