lunes, 18 de diciembre de 2017

Ambientar una novela en escenarios reales, ¿sí o no?


Esta semana Mayte Esteban, escritora a la que sigo desde cerca desde que leí Detrás del cristal, se pasó por mi blog a leer la entrada Cuidadito con poner a los personajes el nombre de quien te lee, en la que te contaba las formas para elegir el nombre de tus personajes. En esa entrada me dejó el siguiente comentario:

¿Te has preguntado en algún post sobre ambientar las novelas en ciudades reales o no? Te lo digo porque me ha venido a la cabeza otra historia (que no he publicado) en la que la ciudad donde se mueven los personajes solo tiene un dato: es una ciudad pequeña, con todos sus defectos. Sin embargo, hay otra que sí se menciona y esa tiene un propósito. ¿Te animas a reflexionar sobre esto?
Y yo, que soy mucho de aceptar retos, vengo hoy a contarte qué pienso sobre ambientar una novela en un escenario real o no, y qué es lo que yo hago.

Creo que ambientar una novela en un lugar real es muy sencillo si conoces ese sitio de primera mano, y tiene sus riesgos si nunca has estado en los escenarios que describes. Hoy en día, con la cantidad de información que tenemos al alcance de nuestra mano gracias al señor Google podemos ir a países y ciudades donde nunca hemos estado. Tenemos mucha información, fotografías, ahí está también el Google Maps para poder recorrer calles que nunca hemos pisado...

El proceso de documentación de un lugar desconocido debe ser exhaustivo porque corremos el riesgo de meter la pata. Si ponemos algún dato inexacto quizá pase desapercibido para muchos lectores, pero no para aquellos que sí conocen el lugar del que se trata (y ya no te digo nada si esos lectores viven o provienen de ahí). Corremos el riesgo de defraudar al lector, y por eso debemos ser muy, pero que muy cuidadosos, si vamos a ambientar nuestra novela en un sitio que no conocemos.

Pero si describimos un lugar desconocido y, finalmente, lo hacemos con éxito, habremos demostrado nuestra gran valía como escritores, al poder describir y situar al lector en un lugar que nosotros sólo tenemos en nuestra cabeza. ¿Acaso cuando escribimos no tratamos de hacer real algo que antes sólo estaba en nuestra imaginación?

Después está lo que dice Mayte, sobre que si nombrar a una ciudad o no, ambientar una novela en un sitio concreto y real, o no, puede tener un objetivo concreto. Y eso, en mi opinión, es algo que tendremos que tener en cuenta al leer una novela. ¿Qué nos habrá querido decir el autor al ubicar a sus personajes precisamente en ese lugar? Eso es algo que yo siempre trato de descubrir cuando me sumerjo en una historia.

En mi caso concreto, cuando escribí "Detrás de la pistola" ubiqué la acción entre Zaragoza y Dos Hermanas (Sevilla), porque eran lugares que no conocía y quería retarme a poder hablar de ellos sin meter la pata. Quería comprobar que era capaz de investigar, de situar al lector allí aunque yo nunca hubiera estado. Me sumergí en los océanos de internet, investigué mucho, e incluso pedí ayuda a dos personas que vivían en esas ciudades (SugusPiña y María Cañal, muchas gracias, aún hoy cada vez que hablo de mi novela me acuerdo de la gran ayuda que me prestasteis para poder ambientarla).

Pero, además, tenía otra intención oculta, una que nunca he contado: muchos lectores, cuando un escritor empieza y saca su primera novela, confunden su primera historia con su vida y su personaje principal con él mismo. Yo tenía por protagonista a una chica en una edad parecida a la mía y quizá algunas personas podían haber pensado que todo eso (o parte) me había sucedido a mí. Y para nada era así.

Para mí escribir una novela de ficción no va de reproducir al pie de la letra tu vida, sino de contar una historia sobre algo que te importe y dejar mucha verdad tras tanta mentira. En esa novela quería hablar de un sentimiento que nos afecta a todos en algún momento de nuestra vida y creo que al final queda claro y se muestra. Pero para nada se trata de mí ni de mi historia, y por eso quise alejar a mis personajes de los escenarios que yo sí he transitado.

En cualquier caso el escenario es de suma importancia, tanto como la historia o los personajes. El escenario es eso que puede marcar la diferencia entre una historia inolvidable o no. Os pongo como ejemplo cualquier novela de Mónica Gutiérrez, cada vez que leo un libro suyo me entran ganas de quedarme a vivir en él, y por eso cada vez que saca novela nueva la compro, porque sé que voy a irme a un lugar único que recordaré por siempre.

Y porque el escenario es parte fundamental de cualquier historia es por lo que acaba de venirme a la cabeza un libro que leí el pasado mes de octubre, se trata de Cómo construir el escenario de tu novela, de Ana Bolox. En este libro nos enseña qué es realmente el escenario de una novela, algo que va más allá de describir un paisaje; y nos da trucos y consejos para poder incorporarlo a nuestra historia como una parte fundamental de la misma que la dote de vida y que haga que nuestro libro se convierta en inolvidable.

Este libro me está ayudando en la escritura de mi segunda novela. No sabes la de cantidad de errores que se cometen en la ambientación de una historia, hay un montón de pequeños detalles que marcan la diferencia, y me alegro de haber encontrado el manual que me los muestre. Porque, como bien se dice en el libro:
Parece que sólo los escritores de ciencia ficción o de fantasía están obligados a preocuparse de eso que en inglés llaman worldbuilding, pero no es cierto.
En cualquier caso, tú, escritor, elijas un escenario real o uno inventado, hazlo teniendo un motivo, porque cuando un escritor no tiene un motivo para cada palabra que teclea, se nota.

Y tú, lector, pregúntate por los escenarios en los que se desarrolla esa historia que te está enganchando. ¿Crees que han sido elegidos al azar o piensas que tienen un motivo específico? Me encantaría que me contases tu opinión en los comentarios.

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P.D.: Yo soy de esas locas que van en el coche cantando como si estuvieran en un escenario ante miles de personas, ahí, dándolo todo, así que déjame que te cante ahora una nueva versión de una de mis canciones preferidas: "Suscríbete, suscríbete muuucho, porque todos los sábados charlo en petit comité. Suscríbete, suscríbete muuucho, pon tu e-mail arriba a la derecha y nos vemos despuésss". ¿Te vienes a tomar un café / ColaCao/ Nesquick conmigo los sábados? Me encantaría.

8 comentarios:

  1. El escenario muchas veces es un personaje más de la novela, o al menos cumple esa función. Por eso, como te decía en la otra entrada, yo no le pongo nombre a la ciudad. Para mí representa un modo de comportarse, por eso quiero que sea el lector quien le ponga nombre, quien sitúe esa parte de la trama donde le venga en gana.

    Lo que dices de Mónica es real. Te transporta con ese lenguaje optimista y positivo que se respira en todas sus novelas. Yo también corro a buscarlas.

    Un beso y gracias por aceptar mi reto.

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    1. Es cierto, tú nunca le pones nombre, pero no me había dado cuenta, no importa. Haces la ciudad tan real que parece que la interiorizas y no te hace falta saber cómo se llama.

      Gracias a ti por proponerme el reto, ha sido muy interesante.

      Biquiños!

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  2. Vale, cantamos a dúo, que yo también cuento cosillas los sábados, en buena compañía ;-)
    Gracias por la mención. Uno de los pilares del feelgood son los escenarios, por eso hay que prestar especial atención cuando se escribe este género. De todas formas, me gustan ambas opciones: escenarios inventados y reales. En mi última novela todo trascurre en Londres y me lo he pasado igual de bien escribiendo. Aunque sí que Bolox es una crack: la señora Starling en NY en los años 50 y fijo que Ana Bolox no tiene máquina del tiempo. Besos.

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    1. Bolox parece que tiene una máquina del tiempo y que te mete en ella. Y tú, si todos los escenarios que has descrito en cada novela no son reales, que baje Dios y lo vea. Sois mágicas las dos :) Biquiños!

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  3. Nunca he creído que los escenarios sean elegidos al azar. Al contrario, me parece un elemento muy importante de la trama, ya sea un escenario conocido o ficticio. Uno de los elementos que hace que te metas o no en la historia.
    Besotes!!!

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    1. Me parece bien que no lo creas, pero hay gente que no les presta especial atención, y qué pena, porque como tú bien dices es un elemento de los más importantes. Biquiños!

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  4. El escenario siempre es importante, esté o no esté. De hecho, hay veces que el propio entorno es un personaje más, como la naturaleza desbocada que aparece en muchas novelas hispanoamericanas del s. XX, o Madrid en "La Colmena"; no hablemos ya de si el antagonista es ese espacio asfixiante del que tienen que huir los personajes (como una casa poseída por un espíritu maligno).
    La construcción de mundos es necesaria en toda obra. No es que en la ficción más realista no exista, es que gran parte de ella se obvia porque es compartida, pero eso no quiere decir que no esté ahí.
    En cuanto a lo que dices de tu novela, he de confesar que me está pareciendo tan genuina que empezaba a plantearme hasta qué punto era autobiográfica ;)

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    1. Uy sí, con una casa poseída ya hablamos de un escenario antagonista, no se me había ocurrido mencionarlo, gracias por la aportación.

      Alaaa, otro más para la lista de autobiográficas :P Prometo que esa chica, nooooo, esa no soy yo jejeje.

      Biquiños!

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