lunes, 8 de enero de 2018

¿Por qué atacar el libro digital para defender el formato papel?


Si tuviese que definir el significado de la palabra agridulce, literariamente hablando, sería sin duda lo que me provoca escribir esta entrada. Cualquier año está plagado de cambios, no sólo cuando acaba y cuando empieza, sino durante todo su transcurso, porque así es la vida y un año no es más que un fragmento de ella. Y este último mes y medio no ha sido una excepción.

Dentro del género noir el 2018 nos ha traído una "nueva" incorporación y el 2017 nos ha dejado una gran pérdida. En cuanto a la primera, pongo la palabra entre comillas porque se trata de alguien que ya estaba, pero que ha decidido dar un salto cualitativo y hacer un blog más profesional, alguien que ha decidido tirarse a la piscina y enseñarle, por fin, al mundo todo lo que tiene que ofrecer.


Te hablo de Izaskun Albéniz y de su nuevo blog, un espacio dedicado al género negro y a la escritura en general, una web que ya seguía antes, pero que ahora ha evolucionado para mejor. No me cansaré de decir lo que la echaba de menos, me tardaba. Si hay algo que habla muy bien de alguien es ese vacío que deja cuando no está.

Y hablando de vacíos, he rellenado uno este año, pero el año pasado me han partido el corazón. ¿Quién? La Editorial Sinerrata, que ha cerrado. Para ponerte en contexto te diré que estoy convencida de que su editora, Amalia López, ha hecho todo lo que le ha sido posible para seguir con el proyecto adelante, pero entiendo que a veces damos incluso más de lo que podemos y que hay un momento en el que hay que pararse a reflexionar y valorar el coste de seguir adelante, y no me refiero sólo al económico.

Sinerrata era (y cómo me duele hablar en pasado) una pequeña gran editorial de esas que apostaban por el formato digital. Quizá no sepas lo que significa esto en realidad, porque yo tampoco lo sabía cuando empecé a informarme sobre el mundo de la publicación en la actualidad, pero apostar por el formato digital en cuanto a libros se refiere es una lucha contra corriente, es algo delicado y que comporta unos esfuerzos titánicos que a veces no sirven de nada.

Las grandes editoriales, que son las que mueven el cotarro, los intermediarios, muchas librerías, y un largo etcétera de partes que componen este sector, incluso las ferias de libros, no están por la labor de que el ebook prospere, porque eso les da al traste con todo el tinglado que tienen montado. El libro digital abarata el precio por algo tan sencillo como el abaratamiento de costes que supone la eliminación de intermediarios. Para publicar un libro digital no hace falta una imprenta, ni una empresa de transportes, ni una librería física, nada de eso.

Quizá te parezca que soy una insensible porque creas que no pienso en los numerosos puestos de trabajo que hay gracias a esta industria. Supongo que también había muchas empresas que hacían cassettes para el coche y que los despiadados fabricantes de CD`s también eran unos egoístas cuando lanzaron el formato (nótese la ironía). Quizá los que hacían fabricación de piezas manuales pensaron que la industria era una tirana cuando metió máquinas automatizadas a hacer gran parte de su trabajo.

A lo mejor me ves hablar así y piensas que estoy loca, pero déjame que te recuerde las clases de historia del colegio: ¿te suena la revolución industrial? ¿Y el ludismo? Por si eres de los que creen más a la Wikipedia que a los libros de texto, déjame citar a tan consultada fuente:
"El ludismo fue un movimiento encabezado por artesanos ingleses en el siglo XIX, que protestaron entre los años 1811 y 1816 contra las nuevas máquinas que destruían el empleo. Los telares industriales, la máquina de hilar industrial y el telar industrial introducidos durante la Revolución Industrial amenazaban con reemplazar a los artesanos con trabajadores menos cualificados y que cobraban salarios más bajos, dejándoles sin trabajo."

La forma de hacer las cosas cambió y mucha gente se quedó sin trabajo, pero fueron apareciendo otros tipos de empleo que se adaptaban a las nuevas necesidades de la sociedad y a los nuevos tipos de empleo requeridos. ¿Conoces a algún informático, mecánico industrial, a algún trabajador de fábricas que operen en cadena? No creo que puedas contestar que no, y aunque así fuese déjame recordarte que tú mismo estás usando un ordenador, un móvil o una tablet para leer esta entrada y, ¿sabes?, los ordenadores también hacen cosas que antes hacían las personas.

Así que después de darte este ejemplo, y sin sacar el foco de donde estaba, tengo que decir que todavía no entiendo por qué se le ponen tantas trabas al libro en formato digital. Se le pisotea, muchos intentan que se hunda, incluso se le prohíbe la entrada a las ferias de libros, ¿quién no le ha prohibido jugar con el balón al niño más listo del cole? Envidia, sí, pero sobre todo miedo.

Miedo porque hay gente que se acomoda, que hace mucho que no se reinventa. Esa gente que tuvo agallas para montar una empresa y perseguir sus sueños, para cambiar una y mil veces hasta dar con la fórmula exacta de negocio, esa gente es la misma que hace tanto tiempo que no mueve el culo de la silla que parece un árbol.

A mí no me importa que haya editoriales tradicionales en papel, creo que ambos formatos pueden coexistir. De hecho, deben coexistir, porque creo que el libro en papel es necesario, que cada formato tiene su utilidad. Yo compro en los dos formatos. Lo que no entiendo es por qué el papel tiene que pisotear al libro digital.

El ebook es un formato que tiene muchas cualidades, como ahorro de espacio, comodidad y un largo etcétera que todo el que lo usa, conoce. Pero hay algo más importante y no es otra cosa que el acceso a la cultura. Hay libros en papel cuyo precio es prohibitivo y hay ebooks que puedes comprar por menos de un euro. Hay plataformas, como Amazon, que te permiten pagar un módico precio al mes por leer todo lo que quieras. ¿Qué pasa con la gente que lee mucho y no tiene dinero? Háblame ahora de las bibliotecas públicas si quieres, y yo te hablaré de los horarios extensos de un trabajador de hoy en día y de si le coincide algún minuto libre con el horario de apertura de una biblioteca.

Todo lo que favorece el acceso a la cultura es bueno, y tener que escribir esta frase me da asco por lo obvia que es. Que alguien levante la mano si le parece mal que el cine tenga un día del espectador porque las entradas están a mitad de precio. Acabo de mirar alrededor y no veo ninguna, así que no quiero volver a ver ninguna mano levantada porque a alguien le parezca mal que puedas leer libros a un precio más bajo.

Háblame también si quieres de que el precio es razonable porque un escritor tiene que vivir de lo que publica, y no tendré más remedio que llamar a escritores híbridos (esos que publican con editorial y sin ella) para que te cuenten que, a veces, obtienen más beneficios cuando no hay una editorial de por medio.

No soporto a esas personas que para defender el libro en papel lo único que hacen es atacar al digital. Yo no necesito hacer eso, nadie que publique en digital necesita hacer eso. Que me digan, mejor, qué es lo que les aporta el papel que non tenga un ebook y yo lo respetaré.

En resumen, todo esto que te cuento, y en un tono tan enfadado (que, si me conoces, sabrás que no es habitual en mí) viene porque mi editorial de cabecera, Sinerrata, ha cerrado, y a mí me da mucha pena. Me imagino que el cierre de esta casa ha sido, en parte, por cosas como estas: por tener mil trabas para hacer su trabajo, por encontrarse tantas dificultades, por esa lucha constante.

Intento ser siempre comprensiva, razonable, no enfadarme, pero es que hoy estoy enfadada y triste, muy, muy triste. Sinerrata era una pequeña editorial que para muchos de nosotros era muy grande. Un referente como impulsora del formato digital, promotora de nuevos formatos de comprar historias (como aquellas tarjetas que sí, aunque no lo creas, vendían en librerías físicas). Sinerrata era también defensora de la coexistencia de estas dos especies de formatos literarios (digital y en papel) y apostaba por una evolución práctica y realista de ambas.

Sinerrata era una editorial de esas que casi ya no quedan, que publicaban las historias porque sí creían en ellas, haciendo en ocasiones más promoción que el propio escritor de las mismas. Nunca los soltaban de la mano y se movían para que aquello con lo que ellos mismos disfrutaban llegase al mayor número de lectores posibles.

Esta editorial creció a base de buenos autores, historias de calidad y grandes profesionales comprometidos con su trabajo como, por ejemplo, Javi de Ríos, encargado de las redes sociales y la promoción, o Amalia López, su alma máter, que tiene unas convicciones tan férreas que se preocupó más por sus autores y por buscarles una nueva editorial que continuase poniendo a disposición del público historias tan maravillosas (gracias Kokapeli por haber recogido el testigo) que por lamentarse por todo el esfuerzo que no ha tenido más remedio que dejar atrás.

Alguien tan grande como Sinerrata se merecía un buen post de despedida, y alguien tan grande como Izaskun Albéniz, un buen post de bienvenida. Gracias a ambas, a la primera por todo lo que me ha aportado, y a la segunda por todo lo bueno que traerá. Gracias, de verdad, porque en los tiempos que corren, seguir luchando por lo que se cree es todo una osadía.


¿Y tú qué piensas del ebook? ¿Prefieres el formato físico o el digital? ¿Cuál crees que es el verdadero motivo de que se ataque tanto al libro electrónico? Me gustaría conocer tu opinión en los comentarios.

15 comentarios:

  1. Muy de acuerdo con lo que dices. No puedo aladir nada porque sería repetir.
    De hecho, estoy seguro de que cuando apareció el libro y la posibilidad de la transmisión de cuentos y conocimientos en formato escrito, muchos cuentacuentos que lo hacían verbalmente, pensaron lo mismo, y probablemente, pensaban que “el libro” deshumanizaba y eliminaba el contacto humano. Me los imagino diciendo cosas como “miralos, esa joventud con la cara pegada a esas cosas de papel. Antes era todo cara a cara". ¿Es esto familiar?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, me da risa imaginar eso, pero es un ejemplo muy bueno, Javier. Hay tantas cosas que parecía que venían para destruir todo lo bueno, y que se han quedado haciendo del mundo un lugar mejor, que sería muy difícil enumerarlas a todas.

      Gracias por pasarte y comentar. Biquiños!

      Eliminar
  2. Pero Cris, poramordedios que todavía estoy con el sofocón. De verdad, no sé cómo agradecerte tus palabras y tu apoyo. Tu sí que eres grande.
    Coincido contigo en que Sinerrata era un referente y que su adiós es una gran pena también para mí. Pero confío en que lo bueno (y ellos lo eran) puede (y debe) volver. No me resigno...
    Miles de besos, riquiña mia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo tampoco me resigno, no todavía. Si no vuelven como editorial, que lo hagan de alguna otra manera, pero que vuelvan.

      Y tú, queridiña, eres más grande de lo que crees :)

      Biquiños!

      Eliminar
  3. Aparte de lo que comentas, el boicot al ebook también tiene mucho que ver con la filosofía de vender una sola unidad muy cara en vez de muchas más baratas que cunde por aquí y no en otros países. También, claro, hay que tener en cuenta los pingües beneficios que ello reporta a las editoriales clásicas, que se quedan con casi todo el dinero que pagas por un libro, pero lo más sintomático lo recuerdo de una conversación que presencié en mi trabajo. Un representante de una editorial provincial había venido con un escritor (voy a evitar decir nombres) a visitar el instituto; iba a dar charlas a los alumnos sobre un libro que habían leído (obviamente, el suyo). El caso es que el de la editorial (creo que era el jefe, de hecho) y un compañero mío que se jubiló poco después se enzarzaron en una diatriba de desprecio total del ebook. Yo intenté intervenir para recordarles que el ebook es legal, que no todo es pirata, que se puede comprar legalmente, que tiene las ventajas que arriba comentas. No me hicieron ni puñetero caso: en sus mentes el ebook era solo esa cosa cutre que te bajas por la cara en internet (habría que ver si es tan cutre, que recuerdo ciertos ebooks de editoriales grandes, con precio igual a la edición en papel y con aspecto terrorífico).
    En fin. Gracias al kindle que compré muy poco convencido volví a leer tras una larga temporada de no hacerlo. Para mí eso es lo que vale.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, leer es lo que vale, parece que a veces se olvidan de ello. Me imagino tu cara escuchando esa conversación, pagaría por verla xd!

      ¿Sabías que antes se fotocopiaban libros para no pagar por ellos? Algunos libros incluso se prestan y hay quienes leen por la cara, ¿no es eso una especie de libro pirata, pero en papel? Yo creo que si les hubieses preguntado esto a esos dos les hubiese explotado la cabeza xd!

      Biquiños!

      Eliminar
  4. Yo me quedo con ambos formatos, cada uno tiene sus cosas buenas y menos buenas, y sin duda creo q es bueno que coexistan. Una lástima lo de Sinerrata y lo de tantas otras pequeñas editoriales a las que no les queda más remedio que sucumbir a los gigantes del marketing :-( Buena entrada aunque estuvieras enfadada xD

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hay nada mejor que lo que sale del alma, Seren :)

      Yo soy de las tuyas, creo que es bueno que coexistan. Está bien que los niños usen el lápiz y papel para aprender a escribir, pero que el cole tenga una tablet donde poder firmar la recogida de un diploma. ¿Acaso no son maravillosos los avances?

      Biquiños!

      Eliminar
  5. Querida Cris,

    Me siento muy honrada y agradecida por este cálido homenaje que nos haces a la editorial, a sus autores y a todos los que hemos trabajado en ella. Es gracias a ti y otros muchos amigos que hemos podido llegar hasta donde hemos llegado.

    Coincido con todos tus argumentos, como ya sabes, y con tu dificultad para comprender el porqué de esa animadversión por el libro digital. A mí una de las cosas que más me sorprende es el nivel de agresividad con el que se critica al formato, no solo por profesionales del sector sino también por lectores, que solo se podría entender si se ve como una amenaza. Es posible que hace unos años lo fuera, o se pensara que podría serlo, pero a estas alturas del cuento creo que ya es más que evidente que el ebook no ha venido a desmantelar nada sino a dar más opciones.

    En cualquier caso, me gustaría también dejar claro que esta "guerra" entre formato papel y electrónico nos ha afectado de forma evidente y desde luego no nos lo ha puesto fácil para la supervencia pero los motivos de nuestro cierre tienen sobre todo que ver con mi propia incapacidad para llevar adelante este proyecto empresarial y hacerlo rentable. Puedo decir con honestidad que lo he hecho lo mejor que he podido, pero no ha sido suficiente, y por eso me siento en deuda con los autores, con los lectores, y con tantos buenos amigos que nos habéis apoyado.

    Gracias otra vez, por todo, un beso y hasta luego,

    Amalia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando uno solo lucha contra corriente es muy difícil hacerlo todo lo bien que se podría. Yo creo que has hecho un gran trabajo. Sé que no soy nadie dentro del sector, que no entiendo mucho, pero eso es lo que transmitías a los lectores, y creo que eso ya dice mucho. Creo que Sinerrata es un proyecto del que sentirte muy orgullosa, que nos ha dado a conocer grandes historias que de otra manera no habría sido posible. Y frente a eso, poco más se puede añadir.

      Como no me cansaré de decir, espero que pronto estés lista para volver, aunque no sea ya como editorial, como tú misma, que oye, es algo que los que leíamos los libros de Sinerrata también apreciamos mucho. Gran parte de la culpa de entrar en Sinerrata y sentirnos como en casa era de todos los que estabais ahí.

      Biquiños!

      Eliminar
  6. Pues yo creo que una y otra están bien. De hecho yo leo en ambos y hasta en el móvil cuando estoy haciendo ejercicio soporífero que me lo permita. ¿Por qué elegir?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo opino como tú, pero no leo en el móvil porque el mío no es muy grande y me dejaría pitoña de todo xd! Pero larga vida al Kindle y muerte a los esguinces de muñeca por leer libros muy pesados :P

      Biquiños!

      Eliminar
  7. Hola, Cris. No puedo estar más de acuerdo con tu artículo. Justamente esta semana estoy preparando mi prueba de evaluación para una asignatura del máster que estoy cursando y va sobre los videoclubs (sí, todavía existen algunos). Lo más que me sorprendió es que echan la culpa a la crisis del sector que sufren a la piratería, cuando lo cierto es que siguen anclados en un modelo de negocio antiguo. Y así sucede con otras industrias, a mi parecer, que se niegan a aceptar la digitalización del mercado y demonizan a la tecnología para excusarse. En lugar de eso, podrían muy bien aprovechar el empuje y las ventajas de lo digital. Que sí, que van a vender libros más baratos y todo eso, pero creo que se compensa con otras muchas ventajas como la de un mercado global.

    Esto no es un "problema" exclusivo de los libros, se está viendo en muchos sectores. Si no, que le pregunten a Netflix, por ejemplo. O plataformas como Steam (para videojuegos). Algunos se estarán tirando de los pelos por no haber creado algo parecido antes :P

    Realmente no entiendo la estrategia sucia que se lleva contra los ebooks, pues como ya han indicado algunos más arriba, es bastante improbable que el ebook venga a hacer desaparecer a los libros en papel. Todavía no existe una tecnología para ello y si existiera, tampoco pasa nada y me parece que por muchas estrategias sucias acabaría por ser el modelo dominante.

    En mi caso, si no existiera el ebook, no habría podido disfrutar de muchos libros y no solo por el tema económico, sino porque vivo en una zona que es difícil traer productos de fuera y hay que conformarse con lo que se pueda encontrar en librerías estándar.

    En fin, no voy a alargar más mi comentario. Creo que los dos modelos pueden coexistir y que es necesario que lo hagan para que todos podamos disfrutar de la lectura como mejor podamos.

    Espero que estés mejor.

    Un abrazo ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, Jennifer, lo de Netflix me parece un grandísimo ejemplo. Seguro que cuando Netflix salió al mercado muchos pensaron que no llegarían a nada, que la gente no pagaría por ver la tele y que pronto echarían el cierre. Pero lo cierto es que Netflix ofrece contenido original muy, pero que muy bueno, a un precio muy asequible. Y, sinceramente, si tengo un dinero reservado para caprichos, a veces prefiero ver una serie de pago que una película, por ejemplo.

      Netflix también sufre la piratería, obviamente, pero algo deben estar haciendo bien porque ahí siguen, bien arriba. Y como esta plataforma, muchas otras, para nuestra suerte. Sólo que nadie se dedica a criticarlas con tanta saña como algunos del sector literario tradicional hacen con el libro digital.

      Netflix, entre otras muchas cosas, debería hacerlos reflexionar.

      Biquiños!

      Eliminar
  8. No pienso que se ataque al formato digital para defender el tradicional porque el libro en papel tiene su lugar bien ganado desde hace tanto que no necesita defenderlo.
    Más bien ese ataque, por llamarlo de alguna manera, me lleva a pensar en que el ser humano en general es reacio a los cambios, como indicas en los diferentes ejemplos: CD, fábricas, etc.
    Personalmente prefiero el libro en papel porque me gusta anotar cosas al margen, porque me gusta oler el papel, pasar las páginas, etc., pero lo cierto es que leo en los dos formatos y, si me baso única y exclusivamente en la lectura, me gusta hacerlo de cualquiera de las dos maneras.
    En cuanto al cierre de la editorial, desconozco los motivos, pero creo que podría deberse a que el pez grande se come al pequeño, como en tantas cosas. ¿Cuántas librerías han cerrado en tu ciudad en los últimos tiempos? Aquí muchas. ¿Cuáles sobreviven? Las peqeñas a duras penas, las grandes lo llevan mejor porque pertenecen a un gran grupo o a una fraanquicia.

    ResponderEliminar

Un post sin comentarios es peor que un día sin conguitos. A mí me encantan y me alimentan (los comentarios, quiero decir) así que anímate a dejarme el tuyo, me alegrarás el día.